Cerca del Parque de Garajonay ( La Gomera) vivía una niña que se llamaba Noah.
Desde la ventana de su cuarto se veía el bosque de El cedro.
Un bosque como sacado de un cuento donde parecía posible encontrar gnomos, elfos, hadas, brujas o cualquier ser fantástico.
Tanto es asi, que en el centro del parque existe un lugar llamado la Laguna Grande donde dicen que las brujas celebran sus aquelarres.
Era hija única, por lo que a veces se aburría mucho pues no tenia con quien jugar. por eso siempre estaba inventando cosas. Era muy traviesa y sus padres estaban hasta el gorro de sus cosas.
Un día de lluvia y tormenta no sabiendo ya que hacer se le ocurrió jugar a las peluqueras.
Asi que ni corta ni perezosa cogió a su perro Merlin y le pego un corte de pelo de antología.
El pobre quedo hecho un adefesio y cuando lo vio la madre casi le da un infarto.
- Hoah, Noah que has hecho a Merlin.
- Nada mama estaba jugando y le corte las melenas, debe de tener mucho calor con tanto pelo.
- Ya estoy harta de tus genialidades, y por esta no paso. Ahora mismo te vas a tu cuarto y te quedas alli hasta que yo te diga.
La niña no entendía tanto enfado. Fue a su cuarto se tiro sobre la cama y se puso a llorar.
De repente coincidiendo con un gran trueno una bola de fuego atravesó la pared y quedo en medio del cuarto.
Noah, con los ojos como platos no daba crédito. Cuando se tranquilizo un poco vio que aquello tan brillante era una niña o una chica pequeñita que llevaba un vestido largo y muchas flores en la cabeza.
- Socorro, ayudame le dijo aquel ser. Escondeme que me vienen siguiendo.
Sin pensarlo Noah la metió en su armario y la escondio detrás de su ropa.
Nada mas hacer eso una cosa oscura penetro a traves de la ventana.
Cuando pudo verla con claridad vio que se trataba de un enano muy feo y muy oscuro.
- ¿Quien eres y que quieres? le pregunto haciendose la valiente.
- Soy Pachon un elfo.
- Y que es un elfo, nunca había visto cosa igual.
- Los elfos somos seres fantásticos, con grandes poderes que vivimos en los bosques o en las fuentes, también en cuevas. No viste como atravese la pared. Puedo hacer muchas cosas mas.
- Me lo creo, me lo creo, pero que haces en mi habitación.
- Vengo siguiendo a Irina, una elfa muy guapa con la que me quiero casar.
- Y si ella no quiere, que pasa.
- Es igual porque la voy a raptar y me la llevare a vivir a mi casa. Como eres una niña muy ignorante seguro que no lo sabes, pero los elfos oscuros vivimos bajo tierra y allí me la llevare. Me pareció que entraba aqui ¿no la viste?
- No, además debe de ser feisima si se parece a ti.
- Ella es una elfa de la luz y yo soy un elfo oscuro por eso no nos parecemos mucho. Y sabes lo que te digo, no me fio mucho de ti, estoy casi seguro que entro aquí. Te vigilare, y diciendo esto echo a volar y se fue a través de la ventana.
Al poco se abre el armario y aparece una cabeza rubia.
- Menos mal que se fue, pero no se que hacer me estará esperando fuera.
- Quedate conmigo, podemos ser amigas. ¿como te llamas?
- Irina y vivo en el bosque de El Cedro. Tengo mi casita en un aceviño centenario. Me gustaría enseñartela.
- Pero si salimos te cogera el elfo malo.
Asi que durante un tiempo se quedo con Noah. Jugaban mucho y se hicieron grandes amigas, pero cada vez estaba menos luminosa y mas triste.
Un dia le dice:
- Noah estoy muy bien contigo y te quiero mucho, pero yo necesito vivir en el bosque, andar por los arboles, refrescarme en el agua clara, sentir el viento, sentir la naturaleza. Me estoy muriendo de nostalgia.
- Ya veo que cada dia estas menos luminosa y mas apagada, pero no le tienes miedo a Pachon. Seguro que te esta buscando.
- He estado pensando y me acorde de una leyenda que dice que si lo encerramos en algún sitio y lo metemos dentro de un tronco hueco no podrá escapar hasta dentro de 100 años haga lo que haga.
- Y donde lo podemos encerrar.
Buscaron por toda la casa y cuando vieron la jaula del loro se les ilumino la cara,
- Podemos meterlo aqui, que te parece. Tiene unos barrotes muy fuertes dice Irina.
- Y que hacemos con el loro, como se escape mis padres me matan.
- Espera que hablo con el loro. Yo puedo hablar con los animales.
Irina parlamenta con el ave y se ponen de acuerdo.
Sacan la jaula abierta al jardín y se van.
El loro comienza a gritar
- Pachon, Pachon.
- Me llamas tu animal infecto ¿que quieres?
- Si eres tan desagradecido no te lo digo, pero yo se donde esta tu elfa.
- Si, no me lo creo. Llevo tiempo buscandola.
- Si entras en la jaula conmigo te lo digo al oído. No quiero que me oiga que esta aqui cerca.
El elfo duda.
- No puedes salir tu.
- Lo haria pero no puedo estoy sujeto aqui.
Poco a poco el elfo se va acercando. Mete un pie.
- Acercate mas le dice el loro, no llego.
Entra el elfo, el loro sale corriendo y Noah que estaba escondida le cierra la jaula.
- Por favor sacarme de aqui, no me hagais esto. No quiero estar cien años aqui encerrado.
- Tu te lo has buscado.
- Os prometo que dejare en paz a Irina.
- Ya, ya por lo menos 100 años.
Se van al bosque y despues de mucho buscar encuentran un tronco de viñatico hueco y alli dejan al elfon chillando como un desesperado.
Irina se ha puesto muy contenta, pero Noah esta triste.
- Que te pasa le dice la elfa.
- Que ahora me voy a quedar otra vez sola y te voy a echar de menos.
- No te preocupes podemos seguir siendo amigas, pero no se lo puedes decir a nadie. Tiene que ser un secreto entre las dos. y si alguna vez necesitas ayuda no tienes mas que llamarme y voy corrieno.
Y asi sucedio. Los padres de Noah estaban muy extrañados de que pasara tanto tiempo en el bosque, pero ella nunca les dijo nada.
Y siempre tuvo en Irina una amiga en quien confiar y con quien jugar y contarle sus cosas.
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