jueves, 24 de abril de 2014

De excursion con los hijos del rey Jonay

Siempre que voy a Ganimedes paso algún tiempo con los hijos del rey Jonay. tiene mas de 700. Nunca se exactamente el numero pues varía de una vez a otra. Juego con ellos a las cartas y a otras cosas, les cuento cuentos..........el de siempre dice que soy un fenómeno contando e inventando cuentos.

 Claro que me mira con buenos ojos. Así que una tarde me plante en el barrio donde vive la familia del rey. Nada mas verme empezaron a gritar:

 - Que esta aquí la terricola, ya llego la terricola. Se empeñan en llamarme así aunque les he dicho que me llamen Lucre. 

 En un instante me rodeaban mas de 100 niños deseosos de acercarse a mi. Una vez besuqueada por todo hijo de vecino y cuando todos me miraban a la expectativa les digo: - Hoy vamos a ir al bosque a buscar gnomos.

- Es muy difícil verlos. Son muy suyos y en cuanto sienten ruido se esconden me contestan. - Si, pero vengo preparada para hacerlos que salgan. 

- ¡Como! nosotros hemos probado de todo y nada. 

- Muy fácil. Me he traído unas canicas de colores de la tierra y a los gnomos les encantan. Seguro que no se resisten. El entusiasmo fue tremendo. Hasta se unieron algunos de los chicos mayores a la expedición. Por el camino encontramos esto. Para ser gnomo lo encontramos un poco grande, así que no supimos como clasificarlo.

Ibamos en formacion de cuatro en fondo y cantando a pleno pulmón, el vino que tiene Asuncion, adiós con el corazón, triste y sola se queda Fonseca.......en fin todo lo que solemos cantar en la tierra en esos casos y yo les había enseñado. 

Los mayores vigilaban a los pequeños para no perder a nadie.

Después de remojarnos en este chorro doy unas palmadas y digo: 

- A buscar. Preferentemente en huecos de arboles, detrás de piedras,  todo tipo de agujero......etc. Mientras tanto saco de mi mochila una bolsita llena de canicas de mucho colorido y dejo tres en el suelo bien a la vista. Algunos nos sentamos a esperar mientras otros buscan.

Pasa un rato y nada. Los niños empiezan a aburrirse. De pronto hay un movimiento entre la hojarasca, quedamos mudos a la espera. 

Un ser diminuto aparece debajo de una hoja de roble. Se le ve muy viejo y arrugado. Nos mira con cautela y se aproxima poco a poco a las canicas. Nosotros como estatuas sin mover ni un dedo. Cuando ve que no sucede nada da un silbido y salen mas gnomos de su escondite. Yo a todo esto saco mas canicas de mi bolsa y se las doy. Todos empiezan a jugar niños y gnomos revueltos.

En esto un viejo gnomo se me acerca. 

- ¿De donde eres me pregunta? 

- Soy de la tierra, asturiana.

 Grandes lagrimones aparecen entre sus parpados arrugados y van cayendo lentamente por su cara. Quedo pasmada y sin saber que hacer. 

- Perdona me dice, pero me he emocionado porque yo soy de Mieres. De un bosque cercano a Mieres y tengo mucha morriña.. 

- Y que haces aqui. 

- Hace 2.000 años me metí de polizón en una nave y llegue hasta aquí. Me hubiera gustado volver hace tiempo, pero no encontré ocasión. 

¿Me podrías ayudar tu?

- Claro que si, pero que opina tu familia. 

- Mi mujer esta dispuesta a irse conmigo y algunos de mis nietos también. Los otros prefieren quedarse, este es su hogar. 

- Piensa que hace mucho que saliste de la tierra, a lo mejor donde antes había un bosque ahora hay una urbanizacion Seguramente tu bosque ya no existe. 

- Siempre habrá otro lugar parecido. 

- Pues si, me vienen a la cabeza varios sitios, el bosque de Muniellos, el parque nacional de Redes, y si me apuras hasta puedes ir al botánico de Gijon y así os puedo ir a ver yo alguna vez.

Los reunimos a todos, gnomos y niños y les contamos lo que pasaba. Todos se mostraron dispuestos a cooperar para que se fueran a la tierra. Planificamos el tema. Primero tenéis que decidir cuantos os vais y después veremos a ver como lo hacemos. Una vez organizado, el día antes de marcharme volvemos todos aquí a buscaros en secreto.
        Asesore a los niños para que no dijeran nada en sus casas por si acaso y nos dispusimos a volver.
- ¿Como te llamas? pregunto a mi nuevo amigo.
- Manolo, pero aqui me llaman Mo.
- Bueno, Manolo estar preparados en todo momento y no lleveis mas que lo imprescindible; mas o menos dentro de 20 dias vendre a por vosotros.
          Y nos volvimos a casa agotados pero contentos, dejando detras de nosotros a un hombre feliz
          

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